miércoles, 19 de abril de 2017

Rain (playstation 3)

Arte bajo la lluvia




Este juego nace gracias a Playstation C.A.M.P. (Creator Audition Mash up Project), programa abierto a toda persona que reside en Japón con interés en el desarrollo y diseño de juegos. Las mejores y novedosas ideas se convierten en títulos para PSN, PS3 y PSP.

        Rain es un juego de aventura  con elementos de plataforma y puzzles, mismos que están diseñados de forma elegante. La historia trata de un niño que sigue a una misteriosa niña a otra dimensión, donde siempre es de noche y la lluvia cae constantemente. 

        Esta dimensión está llena de criaturas espectrales que, como los niños, solamente pueden ser vistas cuando la lluvia cae sobre sus cuerpos. La idea general del juego es ser invisible ante las criaturas de la oscuridad. Los techos y lugares cubiertos son las herramientas principales para sobrevivir. En el juego no hay armas, sólo el deseo de todo niño de querer ser invisible ante el miedo al momento de cerrar los ojos.



        El juego cuenta con distintos tipos de criaturas, donde su misión es acechar constantemente a los niños para destruirlos y que jamás vuelvan a la luz. Realmente existe un sentimiento de soledad y miedo al estar estático en un lugar mientras las criaturas pasan por enfrente del protagonista.

       Es importante decir que en los primeros niveles hay objetos puestos como obstáculos, botellas y mesas, para conocer la ubicación del personaje y familiarizarnos con su invisibilidad, ya que sólo se ven sus pisadas o el salpicar del agua cuando pisa un charco.

       Rain tiene una fotografía increíble, con tomas amplias para ver la soledad de un pueblo europeo veneciano, que al ser consumido por la oscuridad poco a poco se transforma en una abstracta arquitectura sin vida.

        Por otro lado, estas amplias tomas se aprovechan para plasmar  los párrafos que van contando la trama del juego. La música es, sin duda, uno de los elementos más fuertes de Rain, es la voz que envuelve y dirige y dirige la historia. El soundtrack va desde Claire de Lune, de Claude Debussy, hasta composiciones originales que mezclan acordeón, contrabajo, violín y chelo.

El único detalle es que el juego es muy corto, con sólo 8 capítulos prácticamente. Es un cuento que nos deja con ganas de más, como todo niño inquieto cuando se acuesta a dormir. Sólo resta decir que, sin duda, Rain es el mejor ejemplo de que sí se puede crear arte en los videojuegos, siendo uno de los títulos más originales de la PS3.  


jueves, 2 de octubre de 2014

Historia del pensamiento utópico

El semestre pasado (3er semestre) en la clase de Historia Moderna me dejaron a modo de trabajo final que me enfocara en analizar un libro escrito en Europa entre el siglo XVI al XVIII que hubiera marcado a la humanidad desde su publicación hasta el presente. Que hubiera tenido gran trascendencia no sólo en el mundo literario, sino incluso en lo social, político e incluso en lo histórico. Escogí Utopía, libro por excelencia del género utópico  (aunque bien podría ser de ciencia ficción) que inmortalizó a su autor y lo beatificó (si Tomás Moro es un santo, fue beatificado por el Vaticano). Desde la publicación de Utopía, se han inspirado en él para llevarlo a la práctica toda clase de individuos de las más diversas ideologías, estractos y clases sociales, desde los más humildes campesinos (Thomas Münzer) hasta los más ricos y poderosos (Robert Owen).



Historia del pensamiento utópico y el impacto histórico de Utopía de Tomás Moro en los movimientos y revoluciones sociales desde su publicación en el siglo XVI.
En su famoso dialogo “La república de Platón”, describe lo que para él es una organización social perfecta, y cuando se le pregunta dónde se encuentra esa espléndida sociedad él responde: U-Topós, o sea, en ningún lugar, expresando con ello que su teoría es una ficción y un conjunto de ilusiones, pero que algo así no podría ocurrir en la realidad. Por eso la palabra Utopía ha llegado a nosotros a tener el significado de fantasía, un anhelo irrealizable¹. La palabra "utopía" por sí misma tiene muchos significados, corrientemente se emplea como equivalente de irreal, pero también la palabra Utopía se relaciona mucho a la palabra felicidad, todo mundo la desea, y en cuanto la desea se busca la manera de cómo llegar a ella, pero al mismo tiempo la considera un bien inalcanzable y no hace nada por conseguirla. Utopía significa pues esas cuatro palabras:”irreal-felicidad-fantasía-inalcanzable”. Pocas palabras tienen esa múltiple connotación, ese raro antagonismo².
       Tomás Moro nació en Londres en 1478 y fue hijo de un juez de la corte, por lo que desde chico vivió en el mundo de las leyes, la política y la jurisprudencia. Moro describe en Utopía lo que para él es una sociedad ideal, una sociedad perfecta, donde se realizan en la práctica los valores que conforman su filosofía social y política, la cual se identifica con el humanismo renacentista. La obra de Moro es extraordinariamente avanzada para su tiempo, el modelo de sociedad que representa es evidentemente democrático y algunos dicen que socialista, por lo que se le considera uno de los precursores del “socialismo utópico”, lo que en este caso no debe considerarse como ingenuo sino progresista. Por otro lado, Tomás Moro fue canonizado, es un santo, vive en la eternidad y puede intervenir en las cosas del mundo, aunque hasta donde se sabe, prácticamente nadie le reza. Sin embargo, no deja de ser un símbolo interesante de los grandes deseos que sólo se realizan entre todos y para todos, por lo que resultaría válido y congruente rematar esta introducción con una oración: “Sancte Thomas, ora pro te ipso´…para que en el tiempo y en el mundo se realicen tus anhelos. Hazte tú mismo el milagro de que surja la utopía³.
        UTOPÍA de Tomás Moro es su obra por excelencia, con ella se inaugura en la historia de la humanidad el concepto de “pensamiento utópico". Esta obra fue publicada en Lovaina en 1516, Tomás Moro había confiado a Erasmo de Rotterdam su más fiel y querido amigo la misión de supervisar la publicación. El escrito originalmente se presenta en dos tomos y en forma de historia maravillosa. Utopía ante todo es una crítica a la sociedad inglesa del siglo XVI, muy parecido al estilo de George Orwell en Rebelión en la Granja que critica al régimen de Stalin con un simbolismo similar que el usado en Utopía, pero que en lugar de una isla, toda la URSS es una granja donde los animales organizan una revolución para echar fuera a los humanos para autogobernarse.



¹ Prologo de Utopía de Tomás Moro, editorial Tomo, cuarta edición, 2005.


³ Comentario de Roberto Mares de Utopía de Tomás Moro en contraportada, editorial Tomo, 2005.

En Utopía, Tomás Moro cree necesario ante todo seguir dos principios básicos donde descansa su obra, primero, un cambio en la organización social y moral de la sociedad, así como la necesaria instauración de la “propiedad en común” para todos los ciudadanos en la isla, todo esto ambientado en el siglo XVI y enfocado principalmente para la isla de Inglaterra. Esta idea de propiedad en común o por así llamarlo “comunismo primitivo”, para Moro no es tan descabellado, porque dicha organización social en su tiempo existía, no era sólo una fantasía irrealizable, dicha realidad se concretaba precisamente en las nuevas tierras que acababan de descubrirse en América a sólo 24 años de la publicación de Utopía. Allá es donde en muchas partes de las nuevas tierras descubiertas, es común esta forma de organización comunal que él propone, por lo tanto su pensamiento utópico es posible.
        La obra de Utopía nace por tanto no ya bajo el signo de “irrealidad histórica”, sino bajo el de “posibilidad histórica”. Es lo que para Tomás Moro en su conciencia exige como moralmente necesario y correcto para Inglaterra, es  históricamente posible, muy difícil si, pero no imposible. Con  Utopía, en este nuevo contexto histórico del siglo XVI, con el fin próximo de la edad media y el descubrimiento de nuevas tierras, surge esta nueva posibilidad de “potencialidad histórica”. Moro con Utopía crea de esta manera no sólo un nuevo género literario, con 1984 de George Orwell y Mundo Feliz de Aldous Huxley como máximas obras de este género claramente influenciadas por ideas de Utopía,  sino que a la vez Tomás Moro crea una nueva forma de pensamiento, el pensamiento utópico.
        El componente utópico es fundamental en algunos representantes del comunismo primitivo o protosocialismo. Numerosos pensadores, hacen referencia aunque sea en términos generales en cuanto a Estados y sociedades perfectas  a la Utopía de Tomás Moro y la Republica, de Platón.
        Como ya dijimos, Utopía para Moro, es el futuro hacia el que la isla de Inglaterra está orientada, en teoría, pero que puede ser llevada a la práctica. Utopía es la esperanza de Tomás Moro, no sólo política, económica y socialmente, sino una esperanza para reformar el cristianismo y la moral de toda la isla. Al leer su obra, las instituciones utópicas son la respuesta a los problemas concretos ingleses que se presentaban en el siglo XVI. Utopía no es pues, una mera fantasía o novela fantástica, sino una posibilidad del potencial histórico que puede llevarse a la realidad concreta para solucionar problemas reales, y que fue producto de la razón y las experiencias personales de Tomás Moro. Él propone evitar aquellas instituciones que estimulan la voluntad de dominio y la explotación del hombre por el hombre, con lo cual hacen históricamente "imposible" la realización de la felicidad, paz, igualdad y la realización del verdadero cristianismo 4.    
        Estas instituciones explotadoras y dominantes tienen por soporte según Moro, la propiedad privada. Es por esto que Tomás Moro está en contra de la propiedad privada y quiere demostrar en Utopía que la propiedad común, es la clave para la igualdad y felicidad: “…donde quiera que exista la propiedad privada, donde todas las cosas se midan por el dinero, no se podrá conseguir nunca que en el Estado imperen la justicia y la prosperidad”5. De esta forma Tomás Moro emite un juicio radicalmente crítico sobre la sociedad cristiana inglesa del siglo XVI: “ésta no es razonable y, por lo tanto, con mayor razón, no es cristiana”. Los mandamientos de Cristo están todavía muy lejanos de la práctica del mundo cristiano, principalmente en la isla de Inglaterra que más preocupa a Moro.

4 Tomás Moro, “Libro primero” en Utopía, editorial Tomo, México, 2005, pp. 42.

5 Ídem, pp.68.

La corrupción política en la Inglaterra del siglo XVI que critica en Utopía, tiene tales dimensiones, que ya ni se puede proponer la reforma a fondo de todas las instituciones vigentes. No existe otro camino que el de un cambio radical de todas las instituciones inglesas, por eso él cree necesario  abolir el concepto de propiedad privada, que es el principal mensaje de trasfondo que nos ofrece Tomás Moro en Utopía. Esta idea expuesta por él, es a mi punto de vista el principal impacto histórico de la obra de Utopía que trascendió no sólo en el campo literario y filosófico, sino en lo político-económico-social. Traduciendo a Moro en un lenguaje posterior a él, se puede decir que fue de los pioneros en el pensamiento socialista y la revolución comunista que se gestó siglos después con Marx6, sin olvidar los diferentes movimientos sociales reformistas que se gestaron influenciados por Utopía, antes de que estallaran las grandes revoluciones socialistas del siglo XX.
        Con estos planteamientos quiero poner sobre la mesa la noción de “socialismo utópico” que fue un concepto claramente influenciado por las ideas de Tomás Moro en Utopía. Este Socialismo Utópico ha sido acuñado para denominar a un grupo diverso de pensadores y activistas que vivieron entre los siglos XVIII y XIX, configurando un prematuro adelantamiento al socialismo moderno, el término es acuñado por Federico Engels y Karl Marx para distinguirlo de una corriente que considera más madurada, el socialismo científico. En un momento histórico en el que las condiciones materiales del sistema capitalista eran las adecuadas para una correcta comprensión del funcionamiento de la lucha de clases, Engels analiza en su texto “Del socialismo utópico al socialismo científico” a tres grandes autores claramente influenciados en gran o menor medida por Utopía que fueron Saint-Simon, Fourier y Robert Owen. Engels denomina a estos autores como los fundadores del socialismo7.
        Norman MacKenzie en su “Breve Historia del Socialismo”, realiza un repaso de todas las prácticas y teorías precedentes al socialismo utópico: las revueltas campesinas en la Europa de la Edad Media; Tomás Münzer y los anabaptistas protocomunistas; la famosa “Utopía” de Tomás Moro de 1516; los levellers ingleses y los diggers encabezados por Gerard Winstanley a mediados del siglo XVII; los escritores franceses Mably y Morel; el comunitarismo de Rousseau, son algunas de las experiencias que contribuyen a la formación del socialismo8. Estos movimientos se gestaron después de que Tomás Moro hubo publicado Utopía, que a través de la historia, se han ido elaborando proyectos de sociedades utópicas en base a las ideas de Tomás Moro, algunas con pretensiones de hacerlas reales, empezando con Tomás Münzer. En el caso de Münzer, fue uno de los primeros revolucionarios que luchó por la instauración de una sociedad justa, igualitaria y del bien común, hijo único de una familia humilde nacido en Stolberg hacia 1490. Ya desde muchacho conoció todas las amarguras de los pobres y de la injusticia, estando suficientemente dispuesto a sufrir con ellos9. Así pues la ideología principal en aquel tiempo consistía en intentar una renovación. Los campesinos exigían se les devolviera aquello  que antaño habían poseído en cuanto ocupantes originarios. No sólo se trataba de que la situación se enmendara para bien, sino justamente de que todo volviera a ser como antes, cuando todavía existían hombres libres, dentro de la comunidad y cuando la tierra a la manera primitiva, era de todos y se explotaba en régimen comunal.


7 Marx, Karl y Engels, Friedrich. El Manifiesto Comunista. Edición virtual: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm

8 Guerrero, Diego. Historia del pensamiento económico heterodoxo. Ed. Trotta, Madrid, 1997,página 58.

9 Bloch, Ernst, “La vida de Tomás Münzer” en Tomás Münzer, teólogo de la revolución, editorial Ciencia Nueva, Madrid, pp.18.

En consecuencia, los hombres pertenecientes a esta otra cara del renacimiento, se sentían tanto amenazados como dignificados al mismo tiempo a través de la pobreza y el arduo trabajo, creían que el fin de los tiempos se avecinaba y con este sentido milenarista, creían que era un camino de regreso al hogar, en el cual había de diluirse el viejo mundo y aun dios mismo para formar una única comunidad de cristianos10. Y así predicaba Münzer había de suceder a todos los pobres y menesterosos, al campesino y al siervo, en donde hombres carnales y terrenales se convertirían en dioses por gracia de la encarnación de Cristo11.  Tan en lo profundo el impulso y el contenido de esta revolución, la más espiritual que hasta entonces conociera el mundo en amplitud, influenciada en parte por Utopía. Si el mismo Cristóbal Colon había buscado por entonces no ya la vía marítima hacia unas Indias terrenas, sino más bien la Atlántida o el Paraíso, con tanta mayor razón se orientaba el arca de Tomás Münzer nada menos que hacia los absolutos de Cristo y el apocalipsis.
        A ello se unía aún la demolición de la sociedad feudal, emprendida por los humanistas con intención terrena por excelencia y remitiéndose a las fuentes de la antigüedad y en la mayor parte de los casos a autores que habían prefigurado  ya los principios fundamentales comunistas para su aplicación estatal. El contundente libro de Platón sobre el Estado halló por entonces en la Utopía de Tomás Moro su primera paráfrasis, significativamente dulcificada12.
        Con estos clamores de la época, Tomás Münzer se lanzó a una vía abiertamente revolucionaria, proclamando la legitimidad de luchar contra las autoridades tiránicas. Sus predicaciones revolucionarias y colectivistas contribuyeron a desencadenar la sublevación conocida como la Guerra de los Campesinos de la que llegó a ser uno de los principales líderes, uno de sus gritos de batalla fue  “todas las cosas nos son comunes”, que se extendió desde el suroeste de Alemania hasta Salzburgo, Turingia y Sajonia, de las cuales sabemos sus funestos resultados.  Totalmente derrotado, capturado, encarcelado y torturado, Müntzer se retractó aceptando la fe católica romana en masa antes de su decapitación en Muehlhausen en Turingia el 27 de Mayo de 1525. Fue decapitado y su cuerpo fue mostrado públicamente como una advertencia de lo que sucedería a todos los que eran considerados traidores y predicaran falsas doctrinas. Para  algunos  historiadores ven en Tomás Münzer  como sólo un radical de corta vida, sin embargo, los socialistas lo consideran como un símbolo de la antigua lucha de clases, un pionero, un luchador que buscaba la igualdad y que anhelaba que los campesinos y obreros obtuvieran mejores condiciones de vida, todo esto indudablemente influenciado en menor o mayor parte por la obra de Tomás Moro13.
        No fue sino  más de cien años después de regreso a la isla de Inglaterra, que un domingo de abril de 1649 se reúnen en la Colina de St. George un grupo de jornaleros sin tierra encabezados por Gerrard Winstanley, cuya intención era la de crear un ejemplo similar al de Münzer  y Tomás Moro, ósea la propiedad comunal. Comenzaron a cavar las tierras baldías y así hacer frente, además, a la demanda de alimentos de los más pobres. La intención de Winstanley era dar a conocer que la tierra podía convertirse en un tesoro común de subsistencia de toda la humanidad donde todos los recursos naturales debían ser bienes fundamentales de todo el pueblo, sin acepción de personas.


10 Bloch, Ernst, “La vida de Tomás Münzer” en Tomás Münzer, teólogo de la revolución, editorial Ciencia Nueva, Madrid, pp.71.

11 Ídem, pp.72.

12 Ídem, pp.74.


La lucha de Gerrard Winstanley14 empezó contra los grandes señores que no cultivaban muchas de sus tierras, dejándolas baldías y haciendo así subir los precios. Tras su famosa visión de crear una sociedad comunal para trabajar la tierra, dedicó todo su tiempo a explicar mediante folletos el cambio crucial que debía tomar la propiedad de la tierra.  Criticaba ferozmente a los terratenientes que vallaban sus tierras para, en teoría, hacerlas más productivas, sin embargo, el aumento de población de Inglaterra en este siglo hacía inviable alimentar a toda su población. Winstanley plantea en su reforma agraria no sólo un reparto más justo, sino un aprovechamiento de las tierras baldías con una agricultura intensiva que pudiera dar de comer a toda la población. Cosa que ya había criticado Tomás Moro del sistema ingles en Utopía al decir:  
“…aquellos que pretenden que la miseria del pueblo es una garantía de paz para el Estado, cometen un gran error. Reinar sobre un pueblo de miserables no es propio de la dignidad de un soberano, que tiene el deber de ejercer su potestad sobre una nación rica y feliz” 15.
        En el caso de Winstanley, fue uno de los primeros revolucionarios comunistas que fue influenciado indudablemente por la revuelta campesina de Tomás Münzer, y en parte  este, a las ideas expuestas por Tomás Moro en Utopía, en el cual tienen muchas cosas en común tanto Gerrard Winstanley como las ideas expuestas en la isla utópica de Moro. Aquí podríamos ver una especie de reacción en cadena, una ideología que tuvo impacto histórico en los movimientos sociales de Europa, iniciado en 1516 cuando Tomás Moro acuñó el término de Utopía, concepto y pensamiento que no se quedó sólo en el ámbito literario o filosófico, sino como una idea de potencial histórico. Aunque analizando la historia se puede ver que el pensamiento utópico y sus repercusiones sociales, se han hecho cada vez más racionales a lo largo del tiempo, se han ido dejando paulatinamente las irreflexiones, las sublevaciones irracionales proponiendo un mundo mejor pero ilógico, por cada vez gestarse movimientos y proyectos sociales, aunque utópicos sí, pero basados cada vez más en la razón y en la lógica.
        Gerrard Winstanley es un parte aguas de esta tendencia utópica, pues aunque influenciado por Tomás Münzer y Utopía, él no proponía la abolición de la propiedad privada. Muy lejos de caer en los riesgos utópicos de que “todo pertenece a todos” y las ideas de la “propiedad en común”, Winslanley mantiene la propiedad privada, -si-, pero le es insoportable la propiedad privada de la tierra. La tierra es el tesoro común decía, y a esta comunidad de la posesión y cultivo de la tierra debe dirigirse la transformación política y social. Gerrard Winstanley vincula la caída humana, en el abandono de la propiedad originaria en común de esta tierra y señala que la propiedad privada de la tierra es el origen de los problemas, las guerras y las disensiones entre los hombres. El equivalente de ese bien agrícola, la tierra, ese tesoro común, serían posteriormente para los socialistas y comunistas modernos, los medios de producción, los medios económicos de reproducción, subsistencia y desarrollo que no habían de limitarse únicamente a la tierra16.

14 La infancia de Gerrard Winstanley es ampliamente desconocida, sin embargo se sabe que fue bautizado en 1609 en la parroquia de Wigan, y que él era el hijo de un tal Edward Winstanley, la identidad de su madre sigue siendo desconocida. Se trasladó en 1630 a Londres donde se convirtió en un aprendiz de sastre, finalmente en 1638 siendo un hombre libre se unió al gremio de Sastres de Merchant. Se casó con Susan King, la hija de  cirujano londinense en 1639. Gerrard Winstanley después de su ardua actividad política y religiosa, regresó a su oficio en Londres muriendo en 1676. Fuente: http://centrodeartigos.com/articulos-utiles/article_110321.html

15 Moro, Tomás “Libro primero” en Utopía, editorial Tomo, México, 2005, pp. 62.


El razonamiento de Winstanley era, si “el más pobre tiene derecho al voto como el más rico”, entonces, “el más pobre tiene derecho a la tierra tan cierto como el más rico”. Al lado de la propiedad de la tierra como “tesoro común”, son reiteradas las acusaciones de Winstanley contra del sistema de mercado de compra/venta, práctica que condena sin cesar, hasta el punto de proponer la vuelta al trueque y la abolición del dinero. Pensamiento casi idéntico expuesto por Tomás Moro en Utopía al considerar indispensable la abolición del dinero para el bien común al decir: “donde todas las cosas se miden por dinero, no se podrá conseguir nunca que en el Estado imperen la justicia y la propiedad” 17.
        El utopismo político de Winstanley se vislumbraba en una Inglaterra verdaderamente democrática, igualitaria y libre. Con este miedo de una revolución de los pobres, los terratenientes temiendo a que se extendiera este modelo de explotación comunal a toda la isla, fueron denunciaron a los tribunales los insurrectos liderados por Winstanley, fueron hostigados con un boicot y bloqueo económico. Un año después de empezar a trabajar las tierras, los campesinos fueron expulsados tras la decisión del tribunal, sus chozas fueron quemadas y la colonia de St. George dispersada. El propio Gerrard Winstanley tras el fracaso de la colina de St. George, regresó a Londres a dedicarse al comercio, donde murió en 1676 a la edad de 67 años. Y así acabó una de las primeras experiencias registradas históricamente de colectivización.
        Profundizando un poco más en los postulados de distintos autores del socialismo utópico gestado entre los siglos XVIII y XIX después de estos primeros intentos populares de implementar sociedades comunales, en donde el bien común es el principio básico, este tomado del pensamiento utópico. Encontramos entre los socialistas utópicos una serie de similitudes en lo referido a su concepción ideal de la sociedad y de los mecanismos de transformación social. Henri de Saint-Simon (1760-1825) es quizá el más ambiguo en sus escritos de todos los socialistas utópicos. De origen aristocrático, mostró algunas contradicciones inconclusas que fueron acotadas posteriormente por sus seguidores. Decepcionado por los resultados de la Revolución Francesa y la traición a sus grandes ideales, encontró la necesidad de abrazar una nueva religión que sustituyera al cristianismo ortodoxo. Los hombres tendrían que comportarse como hermanos, tendrían que subordinarlo todo al esfuerzo por mejorar la existencia de la clase más numerosa18.
        En sus obras expuso varias ideas geniales sobre la sociedad socialista del futuro. Aunque no poseía una clara idea de las contradicciones entre el proletariado y la burguesía, creía que la más importante es la contradicción entre el trabajo y la ociosidad. Saint-Simon afirmaba que el capitalismo ha de ser sustituido por un régimen social más elevado, cuyo fin estriba en mejorar la situación de “la clase más numerosa y más pobre”, es decir el proletariado. Pero estimaba que el instrumento principal para la reorganización de la sociedad, no era a través de una revolución armada, sino mediante la prédica moral dirigida a los representantes de las clases dominantes, por lo que se declaraba enemigo de la lucha de clases, por lo cual quedaba descartado una revolución o insurgencia como las cometidas por Tomás Münzer y Gerrard Winstanley. Según palabras de Engels, en Saint-Simon se contenían, en germen, casi todas las ideas socialistas posteriores, pero los errores y la falta de consecuencia que se encuentran en las concepciones de Saint-Simon se explican por el hecho de que entonces estaban poco desarrollado el modo de producción capitalista19. 

17 Moro, Tomás “Libro primero” en Utopía, editorial Tomo, México, 2005, pp. 68.

18  MacKenzie Norman. Breve Historia del Socialismo. Ed. Labor, Barcelona, 1973, pág. 25.


Para Saint-Simon, en su modelo de sociedad ideal, la clase industrial debe ocupar el rango primero, porque es la más importante de todas según él; porque esta clase industrial puede prescindir de las otras, mientras que las otras no pueden prescindir de ella, ensalzando con el trabajo y despreciar a las clases ociosas de la sociedad, como indica en sus cartas defendiendo que “todos los hombres deben trabajar” 20. Su posición sobre la clase industrial unido a su preocupación por la clase más numerosa, con la idea de que la función propia del Estado consiste en garantizar el bienestar de las masas será recogido con posterioridad como un primer apunte hacia el proletariado industrial.
        Únicamente en su último trabajo, “El nuevo cristianismo”, se manifestó como representante directo de la clase obrera y declaró que la liberación de esta clase constituye el fin último del nuevo régimen social. Las ideas de Saint-Simon encontraron una última difusión y desarrollo entre sus discípulos, que formaron la escuela del sansimonismo, que tuvo repercusiones muy hondas en el socialismo francés y europeo sobre todo en Alemania, donde Marx y sus predecesores entraron en contacto con ella. El grupo se había constituido como asociación regular poco después de la muerte del maestro, pero es después de la Revolución burguesa de 1830 cuando cobra verdadera fuerza y supera el industrialismo para constituirse en una auténtica corriente socialista, la cual fue degenerando poco a poco en una secta religiosa y se disgregó a principios de la tercera década del siglo pasado21.
        Ya adentrados en el siglo XVIII, entre los socialistas utópicos más influyentes tenemos a Charles Fourier (1772-1837), criticado en muchas ocasiones por una imaginación desbocada que le llevaba a diseñar hasta el último recodo de sus construcciones ideales, el mismo Engels quedó maravillado con sus planteamientos, hasta el punto de considerarse a sí mismo fourierista. En su obra Charles Fourier cree necesaria la instauración de la armonía universal y a la satisfacción de las necesidades primarias, sociales, intelectuales, así como de los deseos del hombre, a la vez que denuncia al sistema carente de armonía del capitalismo y el comercio, de la proletización de los seres vivientes y la negación de su individualidad, con la demostración del aumento de la pobreza en la abundancia, de manera que la desigualdad en la producción y en la distribución de las riquezas hace que el mundo industrial representa la negación de la civilización y por ende de la propia humanidad. En palabras de Engels22, Fourier “pone al desnudo despiadadamente la miseria material y moral del mundo burgués, y la compara con las promesas fascinadoras de los viejos ilustradores, con su imagen de una sociedad en la que sólo reinaría la razón, de una civilización que haría felices a todos los hombres y de una ilimitada perfectibilidad humana”.
        Para Fourier la civilización burguesa es el resultado de un apartamiento en lo fundamental de las verdaderas normas de la vida social, es una perversión que hunde sus raíces en la ignorancia de las necesidades permanentes de la naturaleza humana. Estas necesidades se concretan en los instintos y las pasiones. La civilización burguesa por el contrario, se ha dedicado a reprimirlas generando así una fuente constante de infelicidad y tensión social. Aspecto que ya había mencionado Tomás Moro como necesario para una sociedad ideal: “…en Utopía todos los placeres son permitidos, mientras no engendren ningún mal”23.

20 Guerrero, Diego. Historia del pensamiento económico heterodoxo. Ed. Trotta, Madrid, 1997, pág. 50.


22 Engels, Friedrich. Del socialismo utópico al socialismo científico. Edición virtual: http://bivir.uacj.mx/

23 Moro, Tomás “Libro primero” en Utopía, editorial Tomo, México, 2005, pp. 106.

En cuanto a la forma de organización de su sociedad ideal, Fourier describe escrupulosamente hasta los últimos detalles, se trata de asociaciones o instituciones colectivas en el que los medios de producción,  los trabajos y los alojamientos serían comunes. Incide en la voluntad del trabajo e incluso plantea la rotación de las ocupaciones para evitar lo aburrido de la especialización. Así, indica en su obra La doctrina social24. No es de extrañar que Marx y Engels viesen en él un adelanto de su división de la trayectoria del desarrollo humano que culminará con la Revolución Proletaria y la instauración del comunismo.
        Ya en la primera mitad del siglo XIX en Inglaterra, estaban firmemente asentados los cimientos de la industria, mientras en la Europa continental la clase trabajadora no apareció como fuerza importante e independiente hasta las revoluciones de 1848, en esa fecha el proletariado inglés ya había creado su propio partido de masa y sus organizaciones sindicales y había experimentado empresas en régimen de cooperativa. Este estadío superior de desarrollo del capitalismo genera a su vez unas condiciones de vida más extremas e inhumanas del proletariado inglés. Sobre estas condiciones materiales, inicia Robert Owen, uno de los industriales más capacitados de su época, una serie de proyectos reformistas, siendo su principal característica, persiguiendo una clara ideología personal influenciada por Utopía de Tomás Moro, y me refiero a la corriente del socialismo utópico.
        Es así como en 1823 radicaliza sus planteamientos para pasar a proponer un sistema de colonias comunistas para combatir la miseria reinante en Irlanda. Son varios los experimentos que Robert Owen  inició para poner en práctica su teoría: El primero de ellos es la fábrica de hilados New Lanark (1800-1829), la gran colonia que Owen dirigió en Escocia y que resultó ser una colonia utópica para su tiempo con una población que rondaba los 2,000 habitantes, de los cuales 500 eran niños, en esta comunidad Robert Owen rescató muchos de los aspectos propuestos por Tomás Moro en Utopía, siguiendo Owen la tendencia del socialismo utópico. A diferencia de los demás ricos industriales de Inglaterra del siglo XIX, Robert Owen no se conforma con sólo ganar mucho dinero, sino que quiere crear un nuevo tipo de sociedad, ya que creía que el carácter de las personas depende del ambiente en que viven. De manera que creando el ambiente adecuado, podría "producir" hombres buenos y racionales. Creía que las personas son de naturaleza bondadosa que se corrompen con la dureza de trato a que se ven sometidos en las nuevas industrias británicas. Por esos mismos motivos Owen fue uno de los primeros partidarios de la supresión de los castigos físicos en las fábricas inglesas, práctica muy común en la Inglaterra de la época y de la de muchas décadas después, de manera que los prohibió tajantemente cualquier tipo de castigo físico en sus fábricas y comunidades, donde vivían sus obreros con sus familias.
        New Lanark era una comunidad modelo, en la que era desconocida la embriaguez que tanto reprocha Tomás Moro en Utopía: “…las tabernas de vino y de cerveza y los innobles juegos de azar, las cartas, los dados, ¿no vacían rápidamente las bolsas de sus devotos y les encaminan al robo?”25, también en New Lanark no existía los maltratos físicos, las agresiones verbales, se mejoraron las viviendas, se aumentó significativamente el sueldo a todos los obreros y se abrió en ella la primera escuela infantil de Gran Bretaña. Pero, indica Engels, “Owen no estaba satisfecho con lo conseguido. La existencia distaba mucho de ser, a sus ojos, una existencia digna de un ser humano”26. 

24 Fourier, Charles. Doctrina Social (El Falansterio). Ed. Júcar, Madrid, 1978. Pág. 24.

25 Moro, Tomás “Libro primero” en Utopía, editorial Tomo, México, 2005, pp. 41.




A pesar de haber establecido, entre otras muchas cosas, jornadas reducidas de trabajo para los obreros y una educación gratuita para sus hijos, siguió viendo en esa forma de producción una forma de esclavitud. Así llegó a otra conclusión: “si las máquinas eran una nueva fuente de riqueza y ellas habían sido producidas por la clase obrera, a ella debían pertenecer también, por tanto, sus frutos”27. De esta forma, introduce la crítica a la propiedad privada y la defensa de la propiedad colectiva de los medios de producción. Este acercamiento al comunismo le costó ser proscrito de toda la sociedad oficial y la pérdida de su posición social.
        Por una razón fundamental: sus propuestas "utópicas" venían de su experiencia en las empresas más grandes, tecnológicamente más avanzadas, y más rentables de su época, y que eran las primeras "fábricas", pues hasta entonces existía una industria dispersa o a domicilio. Que se hiciera rico de esta manera, no es una simple faceta atractiva de su biografía: es el fundamento del que extrajo sus propuestas, que tanto atrajeron a la clase trabajadora de Inglaterra. Otros utópicos como Fourier y Saint-Simon, jamás supieron lo que era dirigir una empresa.
        Adelantemos ahora que cuando Owen comienza su andadura política, es un industrial bien establecido, socio de una empresa importante del sector textil, que desarrolla su actividad con los últimos adelantos tecnológicos, con cerca de dos mil empleados, lo que significa que era el establecimiento fabril más grande de su época en el sector; y que Robert Owen, además de poseer la novena parte del capital, era el único gestor y cobraba por su labor de dirección el impresionante salario de 1.000 libras al año. En suma, era lo que hoy llamaríamos el ejecutivo mejor pagado y al frente de la empresa más grande y más innovadora. Las realizaciones concretas de Robert Owen no son meramente utópicas e irrealizables como habían intentado Tomás Münzer tres siglos atrás, sino que incluso las ideas de Robert Owen eran rentables, y señalan la vía por donde deben caminar, no por el voluntarismo, revolucionario o reformador, sino por la aplicación práctica de métodos de gestión que a la vez aumenten la productividad de la empresa y el bienestar de sus trabajadores.
        Engels ensalza con admiración la figura de Robert Owen, a la que asocia todos los progresos reales registrados en Inglaterra en interés de la clase trabajadora. Como todos los socialistas utópicos, Owen ejercería una importante influencia en el socialismo científico y moderno, pero también merece un estudio desde el punto de vista de la historia empresarial, pues la biografía de Robert Owen hasta es la de un empresario destacado de la Revolución Industrial.
        Mi trabajo que se enfocó en cuanto a las repercusiones históricas de la obra Utopía, las revoluciones, proyectos, insurgencias, movimientos sociales, géneros literarios y el pensamiento utópico que generó su obra insignia de Tomás Moro, concluyen hasta aquí en mi trabajo con Robert Owen que fue uno de los últimos socialistas utópicos. Pero ahora volvamos al presente, a nuestro tiempo, después de todo este arduo camino recorrido por filántropos, revolucionarios y visionarios que lucharon y murieron por un mundo mejor para todos, un mundo feliz, yo me hago la pregunta ¿alguna vez podrá existir en el futuro aquella sociedad ideal y perfecta donde se cumplan todos los anhelos y deseos de estos idealistas utópicos, podrá existir una sociedad como la descrita en Utopía por Tomás Moro?, donde no exista la injusticia, ni al opresión, ni la pobreza, donde todos los ciudadanos sean felices, libres e igualitarios, donde el dinero, que es la razón principal de los problemas y como estipulan los utopistas y socialistas, es la causa principal de todas las guerras, conflictos, sufrimiento y discusiones entre los hombres.

27 Engels, Friedrich. Del socialismo utópico al socialismo científico. Edición virtual: http://bivir.uacj.mx

El día de hoy una sociedad así nos resulta desconocida, fantasiosa e irreal dirían algunos, pero por lo que todos estos revolucionarios utópicos lucharon siglos atrás podría ser construido en un mañana, en un futuro no muy distante, en sociedades tecnológica y espiritualmente más avanzadas.  Gracias al desarrollo de la informática y la robótica, cabe ya la posibilidad de que las sociedades  del futuro no sólo disminuya el trabajo, sino que hasta pueda imaginarse una sociedad en donde desaparezca el empleo remunerado, ósea el dinero. Está idea no es tan descabellada, ni utópica o irreal, tan sólo entre los años 1875 y 1925 el tiempo medio de trabajo disminuyo en un 24% en Europa Occidental, han bastado 25 años de 1950 a 1975 para que hubiera otra disminución del 20% en los países industrializados28. La era industrial ha construido máquinas para ayudar al hombre en sus trabajos primarios (agricultura) y secundarios (ganadería, fabricación de vehículos, manufacturas, etc.). Hoy el sector de la informática está ultimando las máquinas que habrán de reemplazar a los trabajadores por completo de sus tareas.
        Esta tendencia supondría en un futuro la desaparición de la noción de trabajo, y el ganar dinero no será el objetivo principal ni el criterio para estratificar a la sociedad dependiendo de sus riquezas. Mientras que las máquinas y robots se encargarían de fabricar las cosas necesarias para el hombre, y las computadoras se encargarían de mantener comunicadas a las personas, la sociedad librada del trabajo podría decidir en que ocupar todo de su tiempo libre como en la literatura, las artes, la música y las ciencias. El mundo del mañana habrá de ser como los hombres quieran que sea. 
        Y para concluir este trabajo,  pondré textualmente lo que una vez en un foro de internet, discutiendo sobre Estados perfectos y sociedades utópicas posteo una niña de 13 años en un mensaje que me pareció apropiado y lo pondré aquí a modo de conclusión:

"Soñaste" alguna vez con un mundo mejor? Eso era algo que solía hacer todos los días pero no creía en los sueños, ni menos en los "sueños hechos realidad", hasta que hace poco comprendí que si algo tan frío como la realidad puede "convertirse en sueño", entonces algo tan "tonto" como un sueño puede fácilmente "convertirse en realidad".
Yo sueño con un mundo mejor, y sé que se puede, hagamos un mundo mejor entre todos porque sé que no soy la única persona que quiere un mundo mejor, una vez hace años alguien prometió un mundo mejor, pero "dejó de creer", y si uno ni siquiera  puede "creer", algo tan fácil!, ¿cómo entonces va a poder realizar sus sueños?.. si ni siquiera puede hacer algo tan fácil como "creer en ellos"..
Nunca dejes de creer
28 Enciclopedia QUID, “Interrogantes para el futuro: ¿hacia una sociedad del ocio?” en Vida y sociedad, México, 1983, pp. 135.
Bibliografía:
Moro, Tomás, Utopía, editorial Tomo, cuarta edición, México, 2005.

Engels, Federico, Del socialismo utópico al socialismo científico [1880]. Lautaro, Buenos Aires, 1946.

Fourier, Charles, El falansterio, Intermundo, Buenos Aires, 1946.

Guerrero, Diego. Historia del pensamiento económico heterodoxo. Ed. Trotta, Madrid, 1997.

Bloch, Ernst, “La vida de Tomás Münzer” en Tomás Münzer, teólogo de la revolución, editorial Ciencia Nueva, Madrid.

Enciclopedia QUID, editorial Promexa, México, 1983.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Cuento donde se entrelazan el imperio musulmán, el imperio bizantino y el mundo europeo occidental en la Edad Media.



Estudio la carrera de historia,y la profesora  Daniela Pastor Téllez que me impartió la materia de historia medieval en la UNAM el semestre pasado, nos pidió a toda la clase que hiciéramos cada quien un cuento donde se entrelazaran las principales potencias de la Edad Media y fuera históricamente correcto, aquí publico el mío:
 Cuento
El imperio musulmán, el imperio bizantino y el mundo europeo occidental en la Edad Media.


Por motivo de mis vacaciones decidí hacer un viaje de placer, la mayoría de las veces me la pasaba solo en casa viendo televisión, pero las vacaciones de este año tenían que ser diferentes, así que todo el año ahorre dinero para poder viajar lo más lejos posible que mi presupuesto me permitiera. Decidí viajar a la ciudad de Ankara en Turquía, elegí ese lugar porque mi amiga Lola se la pasaba todo el tiempo hablando de su novio que tenía en Turquía, lo maravilloso que era el país y lo accesible que era vacacionar allá. Ella había ido varias veces a verlo en esa ciudad, me contó que lo único caro era el boleto de avión, de ahí en fuera todo era relativamente económico, con mi presupuesto no muy alto era el lugar ideal.

Al llegar a Turquía me sorprendió mucho el país, esperaba encontrarme con camellos en las calles y personas con turbantes, pero al llegar a Ankara descubrí que es una ciudad moderna y cosmopolita. Una vez instalado en una posada que me recomendó mi amiga y basándome en una lista que hice de los lugares que tenía que visitar me dispuse a completarla. Me sentía muy importante caminando por sus calles, entre sus entrañas más escondidas esta ciudad guardaba miles de historias y ruinas que tenía que visitar. Por aquí habían pasado frigios, lidos, persas, romanos, griegos y otomanos, además del gran Alejandro Magno ¹, vivió muchos años aquí, y ahora me encontraba yo ahí caminando.

El primer día visité el mausoleo de Anitkabir ² y el templo de Augusto ³, al llegar la noche y meterme en mi cama lo único que quería era dormir. A la medianoche alguien tocó a la puerta de mi cuarto, adormilado abrí y me encontré con un joven turco de rostro alargado, tez blanca y delgado, tenía bigotes negros bien recortados con unos ojos vivaces de gato salvaje a la espera de saltar sobre su presa. Tenía algo de bandido y de poeta, algunos de sus rasgos hacían pensar en antepasados árabes. - Hola – interpuso el joven, - tú debes de ser Esteban, soy Hakan Ibrahimovic el novio de Lola, ella me dijo que estarías hospedado aquí-.

Invite a pasar a mi joven amigo, el me pregunto qué planes tenía pensado para hacer durante mi visita en Ankara, le mostré mi lista. - ¡Bah! – exclamó Ibrahimovic, - eso es lo que hacen todos los turistas al venir Ankara, visitar los mismos lugares, mira esta noche mis amigos y yo exploraremos los nuevos túneles subterráneos que acaban de perforar el gobierno Turco para conectar las estaciones subterráneas de trenes de Ostim con Beytepe ⁴, según algunos rumores de los trabajadores la obra está temporalmente parada pues encontraron una cueva subterránea en donde encontraron una angosta escalera que se pierde en las profundidades, al parecer están esperando a que una comisión del gobierno formada por arqueólogos y espeleólogos lleguen al lugar  para investigar antes de seguir construyendo, unos amigos y yo iremos esta noche antes que llegue la comisión ¿quieres venir?-, ¿Ahora mismo? pregunté con cara de estupefacto, -sí, tenemos que ir de noche porque en el día están los trabajadores, mis amigos están afuera esperando en el auto-.

² Mausoleo de Anitkabir, se trata del símbolo de Ankara, ya que estamos ante el mausoleo del fundador de la república Turca, Ataturk.
³ Este templo nos traslada a la huella romana en Ankara, construido en el siglo II y alberga la copia mejor conservada del testamento del   emperador Augusto.

Durante el camino platiqué con Ibrahimovic y con sus otros dos amigos, me contaron que era común en Turquía al hacer excavaciones encontrarse galerías secretas,  edificios y construcciones subterráneas, seríamos los primeros en miles de años en entrar ahí ¹.

No puede aguantar hacerles la pregunta si alguno tenía experiencia en espeleología, encogidos de hombros los tres se limitaron a darme una linterna. Llegando a la estación de Ostim no fue difícil saltar la barda de la obra y adentrarnos en el túnel en construcción. Después de una hora caminando adentro del conducto encontramos lo que buscábamos, era una especie de grieta profunda que casi se confunde con las rocas que la rodean, trabajosamente logramos hacernos camino entre ella, al fondo de la grieta encontramos un abertura muy profunda, era demasiado pequeña y angosta pero apenas lo suficiente como para entrar gateando. Ibrahimovic tomó la iniciativa yendo al frente, lo sucedieron sus otros dos amigos, yo dudé por un momento si adentrarme o no en ese recoveco, pero viéndome solo en ese túnel oscuro decidí seguirlos.

Después de arrastrarnos por varios metros en ese agujero por fin alcanzamos el otro extremo, cual fue nuestra sorpresa, llegamos  a una amplia galería subterránea excavada en la roca, al parecer sirvió como refugio o escondite en tiempos pasados, al final de ella encontramos una escalera que alumbrándola con las linternas no parecía tener fin y se perdía en la oscuridad del subsuelo. Me pareció una eternidad descenderla, al ir bajando la escalera la respiración se hacía cada vez más dificultosa y el aire se entremezclaba con el polvo y la arena.

Pero nuestros intensos esfuerzos dieron fruto, en efecto, al final de esa escalera descubrimos sorprendidos una  ciudad en ruinas construida íntegramente bajo tierra. Emocionados comenzamos a explorarla, recorrimos sus galerías y pasadizos que se adentraban cada vez más en las profundidades. No soy arqueólogo pero puede identificar viviendas, bodegas, algunas salas comunitarias y pozos de agua. 

Me separé un poco de mis compañeros pues me llamó mucho la atención una especie de templo en forma octagonal con cúpulas y obeliscos. Al entrar era enorme y en el centro encontré una especie como de plataforma tallada sobre la piedra (quizás usada al parecer para un orador o sacerdote), ahí hallé una especie como de brazalete metálico con un raro mecanismo de engranes y aros concéntricos que tenían símbolos y dígitos. Me lo ajuste en el brazo, era cómodo y se me veía bien, comencé a girar los engranes al azar y de ahí en adelante la historia se torna complicada.

De repente una luz muy fuerte me deslumbró y no me permitió ver nada, quedé desorientado por unos momentos, gradualmente logré asimilar la luz poco a poco, cuando mis ojos se acostumbraron a la nueva iluminación descubrí con asombro que esa luz muy fuerte era el sol de pleno día, ya no me encontraba dentro del templo ni dentro de la ciudad subterránea, me encontraba en una ciudad desconocida. No había coches, ni aviones y las personas que caminaban por ahí vestían muy extraño, como con una especie de mallas de lana, pantalones bombachos y algunos con una especie como de túnicas largas y ajustadas ceñidas por la cintura que llegaban a las rodillas ². La gente se me quedaba viendo muy extraño por mi vestimenta que desentonaba con la de ellos. Así que hice lo único que puede hacer una persona en una situación como esta, caminar.

¹ http://mx.globedia.com/misteriosas-ciudades-subterraneas-capadocia-turquia


Mire mi Smartphone pero no había señal y no funcionaba el GPS, conforme iba caminando notaba que la arquitectura de la ciudad no era moderna sino muy antigua, llena de cúpulas y pilares. Me aproxime a un anciano barbudo con bastón que estaba sentado, le pregunté en dónde me encontraba, él clavó en mí rostro sus dos ojos y me respondió:
- Constantinopla-
Quedé estupefacto, no lo podía creer, titubeando y con algo miedo le volví a preguntar:
-¿Qué día es hoy?-, -Lunes- respondió el anciano calmadamente, -¿Lunes qué?- volví a insistir,
-Lunes 30 de enero de 741-. Inmediatamente un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, no podía ser posible, estaba volviéndome loco, había vuelto 1200 años en el pasado.

Mientras trataba de reponerme del shock, el anciano me pregunto: ¿Eres un moro?, - No, soy mexicano-, ¡ah qué alivio!, por un momento pensé que eras un moro, sabes yo luché en contra de los moros en las dos grandes guerras que tuvieron contra nosotros. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. El anciano comenzó a emocionarse como hacen los abuelitos antes de contar sus pasadas aventuras a sus nietos: Fue el año 674  - dijo el anciano -, los moros llegaron a Constantinopla con una fuerza de nada menos que 1200 barcos liderados por el Califa Muawiya de la dinastía Omeya¹, que en aquel entonces Constantinopla estaba bajo el mando de Constantino IV.

Recuerdo a su esposa una mujer muy bella, Anastasia, de ella tuvo dos hijos el emperador pero sólo sobresalió su hijo Justiniano II, que le sucedió al trono y éste hasta la fecha fue el último emperador bizantino que se postró ante el papa y le besó los pies, de ahí en adelante jamás he vuelto a ver en Constantinopla al sumo pontífice ni vuelto a oír que el papa de Roma pida su aprobación al emperador bizantino en los asuntos de la santa sede².

-Perdón, me estoy saliendo del tema- interpuso el anciano.

Yo tenía 20 años en aquel entonces, recuerdo que viendo la inminente amenaza de los moros sobre Constantinopla me enlisté en el ejército en la división de los astilleros. Constantino IV fue un gran emperador, él sabía que era sólo cuestión de tiempo antes de que Constantinopla fuera sitiada por los moros, así que aseguró la ciudad y fortaleció sus defensas. Constantino mandó a construir un gran número de barcos muy extraños, provistos de una especie de tubos y sifones ³.

Le pregunté a mis superiores para que eran esos barcos tan raros  y ellos se limitaron a contestar, que no preguntara, que pronto lo vería. Cuando mi unidad se enfrentó por primera vez contra los moros en el Mar Marmara, descubrí que esos extraños mecanismos hidráulicos eran nuestra arma secreta “el fuego griego”. Con ella logramos aplastar la flota naval de los árabes, este era una sustancia altamente inflamable que además, tenía la propiedad de flotar sobre el agua, de modo que las llamas sobrenadaban entre las olas del mar e incluso seguían ardiendo bajo el agua. Era un espectáculo verdaderamente demoníaco mi joven amigo, hubieras visto la cara que pusieron los árabes, no sólo no se podía apagar el fuego sino que al tirarle agua para apagarlo avivaba  más las llamas. Gracias al fuego griego se salvó Constantinopla y puedes estar tú aquí platicando conmigo ahora. Volvieron a intentar los árabes una segunda guerra en el año 717 pero volvimos aplastarlos, y esta vez de forma definitiva⁴. Me dijo orgullosamente el anciano.

¹ http://www.agenciasinc.es/Reportajes/La-quimica-del-fuego-griego-el-secreto-militar-mejor-guardado-de-la-historia
² http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/lista-papas.html
³ http://centrodeartigos.com/articulos-de-todos-los-temas/article_25008.html
⁴ http://www.caballerosdeeuropa.net/t3894-asedio-musulman-a-constantinopla-674-678

Gracias a esa victoria en el 717 logramos contener el avance de los árabes que de no haberlo hecho hubieran llegado hasta Europa, eso le ayudó a la familia Carolingia que en estos momentos están consolidando su poder en la región de occidente, yo pronostico que en poco tiempo se convertirán en un gran Imperio que incluso rivalizaran con nosotros ¹. Me parece que el anciano hablaba del imperio de Carlomagno.

- Oye deberías conseguirte otra ropa, así como andas vestido te expones a que los guardias te capturen para interrogarte-, me recomendó el anciano. No tengo dinero le dije (al menos no el de la época pensé). – No importa si no tienes con que pagar, podrías ir al palacio imperial de Constantinopla, allá adentro existen numerosos negocios y mercaderes que podrán darte ropa a cambio de un objeto de valor – sentenció. Agradecí al anciano su amabilidad y me dirigí al palacio.

No fue difícil encontrarlo pues era enorme y todos lo conocían, era la residencia principal del  emperador bizantino León III el Isaurio, el palacio era el centro político,  administrativo y ceremonial de todo el Imperio Romano de Oriente ², los hijos del emperador y futuros monarcas nacían allá adentro según me dijeron algunos bizantinos que me topé en el camino. El palacio estaba situado entre el Hipódromo y la catedral de Santa Sofía.

Al entrar fue un espectáculo impresionante, el palacio se levantaba sobre enormes columnas en hileras hechas de piedra color verde y en su interior las murallas estaban talladas con figuras de animales y racimos de viña. Todo el edificio estaba embellecido con mosaicos de oro, y la gran cúpula que la remataba estaba decorada con mosaicos que mostraban a Justiniano y Teodora recibiendo a Belisario tras su triunfal campaña africana ³.

Adentro del palacio fluía la actividad económica y social, este conjunto palaciego que comprendía además de los alojamientos imperiales, salones de recepciones, patios, jardines, almacenes, cuarteles, arsenales, talleres, iglesias y comercios ⁴. Dentro del palacio me encontré a un mercader que parecía amistoso, que a diferencia del moderno hombre de negocios hoy en día, en la edad media era muy a menudo comerciante, cabeza de un negocio, prestamista, usurero, transportista, cambista y todo al mismo tiempo ⁵. Le ofrecí mi reloj por dinero de la época, aunque era una baratija digital él quedo fascinado por el curioso artefacto. Me dio dos “nomisnas”, que eran la principal moneda de oro bizantina y la moneda oficial en el mediterráneo ⁶, que hoy vendrían siendo como $10 000 pesos mexicanos. Una vez con dinero bizantino pude comprarme una de esas ridículas túnicas que usaban todos. Fue un golpe de suerte haberme encontrado ese brazalete, -¿Quién quiere turistear en Ankara si puedo pasar mis vacaciones en la edad media?- reflexioné para mis adentros ya más tranquilo después de mi salto en el tiempo.

Pasé todo ese día recorriendo el palacio imperial (al menos las partes permitidas a los civiles), los bizantinos fueron muy agradables,  algunos me contaron anécdotas como el de Teodora, la prostituta que llegó a ser emperatriz o me explicaron cosas sobre el palacio como el palco imperial, en donde esporádicamente se asomaba el emperador León III y donde también servía a los emperadores para ver las ceremonias y carreras del Hipódromo.

¹ http://www.vavel.com/es/historia/217111-el-asedio-que-pudo-cambiar-la-historia-el-segundo-sitio-arabe-de-constantinopla.html
² http://www.oocities.org/es/mundo_medieval/palacio.html
³ Descripción hecha por el emperador Constantino VII, en su obra Vida de Basilio, biografía de su abuelo, Basilio I, Constantino nos describe la lujosa estancia mandada construir por su ilustre predecesor.
⁴ Hilario Gómez Saafigueroa, 2000, en su página www.oocities.org/es/mundo_medieval/palacio.html
⁵ Carlo M. Cipolla, “Los factores de producción”, pp. 75.
⁶ Microsoft Age of Empires II: Age of Kings, tomando en cuenta que la nomisna pesaba 4.5 gramos de oro aproximadamente.

Ya estaba anocheciendo así que busqué refugio en alguna posada cercana al palacio. Pero antes de subir a mi habitación a descansar decidí tomar una cerveza. Dentro de la taberna me senté con otros tres parroquianos, pedí algo de cenar y conversando con mis compañeros de mesa la plática giró en torno sobre  la grandeza de Constantinopla. No dejaban de jactarse que la economía bizantina era la más rica de Europa porque Constantinopla estaba muy bien situada entre las rutas comerciales de Europa, Asia, el mar Negro y el mar Egeo ¹. Mas entrada la noche (y las cervezas) mis nuevos amigos me platicaron que esa estabilidad que gozaban no siempre fue así, en años pasados la anarquía reinó e hizo muy vulnerable a Constantinopla, que había visto pasar seis emperadores en 32 años. -Durante la última guerra con los moros en el 717- me dijo con entusiasmo un bizantino,- de no haber sido por la determinación y el coraje de nuestro emperador León III el Isaurio de deponer a Teodosio III que era un pusilánime, habría sido nuestro fin²- sentenció dándole un sorbo a su cerveza.

-¡LLEGARÁ EL DÍA EN QUE CONSTANTINOPLA CAERÁ POR FIN, PERO NO FRENTE A LOS ÁRABES!-gritó un ebrio en una esquina.

-Aunque León III es ya bastante viejo es muy sabio- prosiguió el bizantino, - se ha ganado gran simpatía entre las clases bajas pues impulsó el año pasado una serie de reformas civiles que supusieron la eliminación del sistema de pre-pago de impuestos que tanto nos agobiaban,  imponiéndole la mayor carga fiscal sobre todo a los grandes terratenientes y la conversión de los siervos en una clase de arrendatarios libres, más sin embargo no todo le ha salido bien en su gobierno-. Hace 16 años el emperador León III publicó un edicto en contra del culto a las imágenes religiosas, que gozan de tanto prestigio entre los católicos y gran parte de la población en el mediterráneo. Inmediatamente esta noticia cuando llegó a los oídos del papa Gregorio II, anatemizó al emperador León III llamándolo hereje en un tono que ningún de sus antecesores había empleado antes. Encolerizado el emperador entró en Roma por la fuerza para platicar personalmente con el papa Gregorio II,  aunque el papa siguió oponiéndose a la iconoclastia, aceptó reconocer la autoridad temporal del emperador. Hoy en día estas tensiones religiosas en lugar de disminuir se han incrementado. Constantinopla quitó la jurisprudencia Romana de todas las diócesis dentro del Imperio Bizantino y las coloca bajo su autoridad. Aunque León III manda ejércitos y embajadores con regularidad para mantener controlada la Península Itálica, las tropas bizantinas apostadas en  Italia prefieren obedecer al papa que a su propio emperador³. -No sé a dónde vaya a parar esto- terminó de contarme el bizantino ya algo pasado de tragos. La conversación era muy interesante pero ya no aguantaba más el sueño, descubrir una ciudad subterránea, hacer un viaje en el tiempo, adaptarme a la forma de vida de la edad media y conocer Constantinopla era demasiado para un sólo día.

Antes de acostarme inspeccioné un poco ese brazalete, tenía cuidado de no mover los engranes pues sabía que de hacerlo podría dar otro salto en el tiempo dios sabría dónde, lo vería mañana con más calma. De golpe abrieron la puerta de mi cuarto. -¡TE HEMOS ESTADO SIGUIENDO TODO EL DÍA!- gritaron soldados bizantinos, - has actuado muy raro inspeccionando el palacio del emperador, vistiendo ropa extraña y vendiendo artículos desconocidos, lo más seguro es que seas un conspirador del papa Gregorio III, de Carlos Martel  o un espía moro, vendrás con nosotros para que te interroguemos en el cuartel-.

¹ Microsoft Age of Empires II: Age of Kings\Bizantinos
² http://www.vavel.com/es/historia/217111-el-asedio-que-pudo-cambiar-la-historia-el-segundo-sitio-arabe-de-constantinopla.html
³ Henri Pirenne, “el golpe de estado carolingio y el cambio de orientación del papa”, pp. 176, 177.

En automático hice girar los engranes de mi brazalete al azar, cualquier lugar era mejor que estar ahí. A diferencia de mi primer salto, donde aparecí seguía siendo de noche, estaba muy oscuro y no podía ver nada, prendí la luz de mi Smartphone y descubrí que me encontraba en un denso bosque. En tales circunstancias no podía hacer nada más que apoyarme sobre un árbol y esperar que amaneciera, pero de tan cansado que me encontraba me quede profundamente dormido.

-YA LEVANTATE- me despertó un caballero dándome una patada, - no hay tiempo que perder, tenemos que vencer a los moros, los bizantinos lograron contenerlos por el oriente, ahora nosotros tenemos que detenerlos por el occidente-. Todavía algo confundido y adormilado por la jornada del día anterior le pregunte: ¿Disculpe qué día es hoy y quien es usted?

- Hoy es miércoles 10 de octubre de 732-, ¿Qué quién soy yo?, - con mirada soberbia: Soy uno de los vasallos¹  de Carlos Martel-. Busque rápidamente en la base de datos de mi Smartphone esa fecha, ¡rayos! era el día de la batalla de Poitiers en Francia. Debí de haber estado muy cansado anoche para haberme dormido en medio del bosque con 15,000 soldados francos sin haberme dado cuenta siquiera.

-¿Por qué no estas equipado?- habló molesto el vasallo, - llevamos más de seis días en escaramuzas con los moros y tu desarmado, podrían atacar en cualquier momento-, inmediatamente me asignó a un líder de unidad quien me vistió con una cota de malla, me dio un casco y me armó con una alabarda, al parecer creían que yo era un siervo². Decidí seguirles el juego por un rato así que fui a reunirme con mi respectiva unidad de infantería. En los ejércitos medievales la jerarquía de mando era mínima, transmitir órdenes y tener un control sobre las tropas era complicado, así que no fue difícil hacerme pasar por uno de ellos³.  

Como si se tratara del primer día de clases, me sorprendió lo rápido que entablaron amistad conmigo mis nuevos compañeros de armas, fluía mucha camaradería entre los soldados, la necesitarían de sobra durante el combate. Aunque mirando más detenidamente no eran un ejército en realidad, sólo se trataban de multitudes de campesinos y siervos, mal alimentados y equipados traídos de todos los feudos para pelear contra los moros, ninguno pasaba de los 30 años.

-¿Cuál es tu nombre?- me preguntó un joven soldado palidísimo, - Esteban y ¿el tuyo?-, -Ricardo, gusto en conocerte Esteban ¿de qué feudo vienes?-, -del feudo de Iztapalapa- dije tranquilamente, -¡qué raro nunca había escuchado de ese lugar¡-comentó,- yo vengo de un feudo de Austrasia zona fuerte de la familia Pipino⁴-, -gusto en conocerte Ricardo será un placer pelear a tu lado pero dime ¿Cómo fue que terminaste aquí luchando contra los moros?-

¹ El sistema de vasallaje consistía en la obediencia y fidelidad al señor. El vasallo se comprometía a cumplir una serie de funciones en su nombre, los deberes más importantes eran comúnmente el servicio militar, reclutar soldados para el ejército de su señor y proveerlo de ingresos. Por su parte el señor se comprometía a dar protección militar a su vasallo y proporcionarle medios de subsistencia. Con este fin el vasallo recibía el control de un feudo que normalmente consistía en una gran extensión de tierra, de ese modo un señor con muchos vasallos disponía de fuentes seguras de ingresos además de un ejército. Este contrato feudal era de por vida y el señor podía arrebatarle el feudo a su vasallo si este incumplía con sus obligaciones feudales. Este sistema político y económico recibe el nombre de feudalismo, este sistema se desarrolló tras la desintegración de la autoridad central y el caos social surgido tras el fin del mandato romano. Al final de la edad media el vasallo enviaba dinero en lugar de servir personalmente en el ejército y este impuesto marcial ayudaba a los reyes a mantener ejércitos durante todo el año.
² La población mayoritaria de los feudos estaba formada principalmente por siervos y campesinos, que eran la mano de obra de la era feudal, quienes a cambio de protección y sustento se subordinaban a los señores. Los siervos sobrevivían gracias a una agricultura de subsistencias, la vida era dura, breve y brutal. La esperanza de vida era de 30 años.
³ Microsoft Age of Empires II: Age of Kings\organización. 
⁴ Henri Pirenne, “el golpe de estado carolingio y el cambio de orientación del papa”, pp. 160

Mira Esteban antes trabajaba en el feudo en donde vivía con mi familia trabajando la tierra, como siervo no soy un esclavo, pero tampoco un hombre libre. La población de mi feudo está formada principalmente por familias de campesinos, la mano de obra de las granjas está constituida principalmente por siervos que pasan la mitad de la semana labrando las tierras del señor a cambio de su protección,  y la otra mitad de la semana nos la pasamos trabajando las parcelas de tierra que nos asignan para nuestro propio sustento. Dentro de los feudos procuramos ser autosuficientes, la economía de los señores feudales se basa en producir bienes no para venderlos, sino para no tener que comprarlos. Únicamente se compra lo que no se puede producir dentro de la hacienda ¹.

Mi familia y yo somos muy pobres, apenas tenemos para comer y vestirnos. Entre la gente común, feliz la persona que tiene  un hermoso vestido para ponérselo el día de fiesta. Cuando una persona esta moribunda esperamos pacientemente a que muera para ser el primero en quitarle su ropa². Por eso, en parte, me siento afortunado de estar en la batalla contra los moros, quizás logre conseguir algunas riquezas a través de botín de guerra, y así como es mi historia Esteban, debe ser la historia de todos los que estamos aquí.

-No tengo entrenamiento militar Ricardo- le dije, -tampoco yo Esteban, mira has todo lo que hagamos y no te separes de nosotros, para resistir las embestidas de la caballería musulmana tenemos que adoptar la posición de falange³– dijo Ricardo. Otro soldado que tenía a mi lado me comentó: -Si caen camaradas debemos volver a agruparnos para conservar la posición compacta de falange, solos en el campo de batalla seremos blancos fáciles de los moros, por eso es importante mantener la unidad, durante la batalla tu vida dependerá de tus camaradas, en esta posición de falange todos estamos obligado a defender a nuestro compañero de a lado⁴-. Cielos, acababa de conocerlos y ya sentía estima por mis compañeros, ese sería el último día de muchos de ellos y querían vivirlo felices, de ahí la razón de ser tan amistosos.

Consideré que ya había visto suficiente, en ese momento quise accionar mi brazalete para escapar de ahí pero ¡oh dios se me había perdido¡ debió de haberse caído mientras dormía. No tenía otra opción que participar en la batalla de Poitiers. Vi cabalgando enfrente de nosotros un cuerpo de caballeros francos, uno de ellos indudablemente era Carlos Martel y su séquito, los nobles podían pelear a caballo símbolo de su estatus, a diferencia de los demás soldados que teníamos que luchar cuerpo a cuerpo.

Era muy temprano, el frío y el rocio de la mañana hacía estremecer el cuerpo, nos hicieron avanzar en formación de cuadrado por una hora en un mar de largas picas  hasta entrar en contacto visual con el ejército musulmán. Estábamos en clara desventaja con los moros, las fuerzas francas éramos casi todas de infantería  mientras que las fuerzas musulmanas eran predominantemente de caballería pesada y ligera⁵. No preparados para al frío de Europa los moros (acostumbrados al desierto) tomaron la iniciativa en atacarnos no queriendo posponer más la batalla, galopando a toda velocidad en oleadas de caballeros con lanzas y espadas venían directamente hacia nosotros, era un espectáculo en verdad aterrador.

¹ Kula Witold, “Teoría económica del sistema feudal”, pp. 40,41
² Carlo M. Cipolla,”La Europa preindustrial”, pp. 49.
³ Formación compacta de soldados armados con lanzas extendidas. Podía armarse con ella a soldados de infantería y a campesinos enviándolos directamente a combatir. En la mayoría de los casos era de poca utilidad por su escasa o nula preparación militar más sin embargo a veces grandes grupos de lanceros podían resultar efectivos.

Cuando la caballería musulmana se impactó contra nosotros queriendo romper nuestras filas, la velocidad de la carga y el violento choque resultaron estimulantes. Aguantamos firmemente sin romper la formación ni entrar en pánico. La lucha fue a muerte durante todo el día y toda la noche, no entraré en detalles de cómo se desenvolvió, sólo me limitaré a decir que fueron 24 horas de lanzas, flechas, machetes, cuchillos, espadas y coces hasta que por fin el ejército moro liderados por Al-Gafiki en Poitiers fue vencido. Con esa victoria los cristianos detuvieron el expansionismo islámico sobre Europa para siempre¹.

Al amanecer del otro día empezamos a recoger a los heridos y a los caídos, me reencontré con Ricardo, herido y cansado pero vivo, en determinado momento de la batalla lo perdí de vista. Levanté el cuerpo de un compañero caído, cuando lo cargué   cual fue mi sorpresa que tenía mi brazalete en su brazo, al parecer me lo había robado la otra noche mientras dormía, y no lo culpo, por su aspecto guiñapo y escuálido debió de vivir en la miseria más abyecta, típica forma de vivir en la edad media. Fue una suerte que no lo activara, de lo contrario me hubiera quedado atrapado en esta época para siempre. Ya estaba harto de la edad media, quería regresar a casa.

Mientras desayunaba con mis compañeros sobrevivientes me dediqué a inspeccionar con cuidado el brazalete, parecía muy antiguo. Los engranes y círculos concéntricos tenían dígitos que no conocía, debió haber permanecido mucho tiempo sin que nadie lo tocara en la ciudad subterránea donde lo encontré, pues se le había formado una especie de enmohecimiento, gracias a eso fácilmente pude reconocer la ubicación original de los engranes. Empecé a girarlos hasta que coincidieron los engranes con las marcas del óxido. En sólo un instante me encontraba en mi casa, revisé el calendario, era la fecha de hoy, había vuelto a mi época y a mi hogar.

Con mi ropa medieval aún puesta lo primero que hice fue acostarme en mi cama y dormir profundamente como no lo había hecho desde que comenzó mi aventura. Cuando me levanté me di un baño, guardé mi vestimenta antigua en un cajón y opté por pasar el resto de mis vacaciones sin salir de casa. Había dejado mi equipaje en Turquía pero no me importaba, regresé con vida que era lo importante. Pero me dio mucha curiosidad saber contra quien había estado luchando, al parecer los moros fueron un dolor de cabeza en la edad media y para mi también. Empecé a leer por internet información de ellos:

“Los moros o sarracenos del año 613 en adelante, es el término que denominaba a los pueblos nómadas del desierto de la Península Arábica. Estos nómadas del desierto surgieron repentinamente en el siglo VII. Un pueblo hasta entonces casi desconocido se había unificado bajo el impulso de una nueva religión “el Islam”. En el plazo de un siglo crearon un imperio de grandes proporciones. Su elevada moral y su fe impulsaron su afán de conquista siguiendo las enseñanzas del profeta Mahoma (570 – 632), sus seguidores comenzaron una guerra santa “Jihad” en el 634. Se propusieron cambiar el panorama religioso y político de todo el planeta. Su tolerancia frente a otras religiones como judíos y cristianos facilitó sus conquistas, en las ciudades tomadas por los moros no se les exigía el cambio de religión a sus habitantes, sólo se les pedía sumisión y  el pago de impuestos, que en general no eran diferentes del régimen anterior, los habitantes conservaron sus propiedades y libertad²”, decía una página de facebook. Al parecer no eran tan malos –pensé-.

² Microsoft Age of Empires II: Age of Kings\sarracenos.
 

Abrí otra página que decía: “Cuando una ciudad era capturada por los moros esto no rompía la continuidad de su existencia local. Los nuevos amos musulmanes siempre conservaron en lo posible la formación administrativa del régimen anterior, sobre todo por tratarse de personas en su mayoría analfabetas y sin preparación académica salidas del desierto, se vieron incapaces de reemplazar el personal y transformar las instituciones, razón por la cual las dejaron intactas, sólo cambiándoles de nombre por términos árabes. En la cúspide de la jerarquía social se ponía ahora al ejército ocupante, que tenía su propia organización y que era el beneficiario del trabajo y los impuestos de la población, ocupando el mismo puesto que las aristocracias anteriores”¹.

Seguí revisando más páginas de internet pero en la mayoría seguían repitiendo casi la misma información, tomé un libro de la estantería de mi cuarto que hablaba exclusivamente de usos y tradiciones árabes  y seguí leyendo: “Los estados musulmanes mantuvieron su independencia durante mucho tiempo después de acabar la edad media, finalmente se consolidaron convirtiéndose en las actuales naciones árabes de Oriente Medio y el Norte de África². El principio básico de la vida árabe es -decía un muchacho árabe en el libro- yo estaba contra mi hermano; mi hermano y yo contra nuestro padre; mi familia contra nuestros primos y el clan; el clan contra la tribu, y la tribu contra el mundo. Y todos nosotros contra el infiel”³.

Cerré el libro de golpe, ya había sido suficiente de árabes, imperios y la edad media. Ahora me quedaba el problema de que hacer con el brazalete, era muy peligroso usarlo, pero más riesgoso aún que cayera en manos equivocadas, y las mías eran en efecto unas manos equivocadas. Lo puse dentro de una caja y lo enterré en mi jardín con la firme intención de no volver a ponérmelo. Pero dos años más tarde no resistí las ganas de volver a usarlo y viajé esta vez al futuro al año 3015 después de Cristo, ya no existían países, tres superpotencias se habían repartido el mundo, los avances en la biología alargaron la esperanza de vida a 160 años, las personas no envejecían y permanecían jóvenes para siempre, pero esa es otra historia.

¹ Cahen, en la fundación del imperio árabe-islámico pp. 18.
² Microsoft Age of Empires II: Age of Kings\sarracenos.
³ Leon Uris, “El haj, el peregrino”, pp. 28.


Bibliografía:

Cahen, Claude, “El Islam, Desde los orígenes hasta el comienzo del Imperio Otomano”, en la fundación del imperio árabe-islámico, España, Siglo XXI, 1975, pp. 18.

Leon, Uris, “El Haj el peregrino”, México, Emecé, 1985.

Kula, Witold, “Teoría económica del sistema feudal”, en el cálculo económico de la empresa feudal, traducido al castellano Estanislao J. Zembrzuski, Buenos Aires, Siglo XXI, 1976 (segunda edición), pp. 40, 41.

Carlo, M. Cipolla,”Historia económica de la Europa preindustrial”, en la Europa preindustrial, Crítica, pp. 49, 75.

Henri, Pirenne, “Mahoma y Carlomagno”, en el golpe de estado carolingio y el cambio de orientación del papa, Alianza, 2008, pp. 160, 176, 177.